¡Glorioso San Expedito!
Grandes han sido los méritos de tu inquebrantable fe,
Vuelca en nosotros tus virtudes
Y haz que a imitación tuya prefiramos
Las delicias celestiales sobre las tentaciones del mundo.
Sé nuestra guía y ayúdanos
a transitar con esperanza nuestra vida terrenal.
Te pedimos fervorosamente alivio para los que sufren
Y tu intersección ante Jesús, nuestro Salvador,
Para que abra las puertas del cielo
A las almas que aguardan en el purgatorio.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén
Jaculatoria:
San Expedito, valiente defensor de la Iglesia de Cristo,
Ruego por nosotros que recurrimos a ti